La masa de brioche es uno de los mayores retos —y placeres— para cualquier amante de la panadería. Su textura suave, esponjosa y ligeramente dulce la convierte en una de las masas más versátiles, ideal para bollería, panecillos o incluso bases de platos salados. Pero lograr un brioche perfecto requiere conocimiento, técnica… y los ingredientes adecuados.
En este artículo te desvelamos las tres claves esenciales para dominar la masa de brioche: hidratación, amasado y fermentación. Así podrás garantizar un resultado a la altura de los mejores obradores.